miércoles, 23 de septiembre de 2015

EL PAPEL DE LOS PADRES EN LA SEGURIDAD EMOCIONAL POR UNA INFANCIA FELIZ

Como hemos visto, el aprendizaje emocional comienza en los primeros momentos de la vida y se prolonga a lo largo de La infancia. Todos los pequeños intercambios entre padres e hijos tienen un subtexto emotivo, y en la repetición de estos mensajes a lo largo de los años, niños y niñas forman el núcleo de sus capacidades y concepción emocional.
Ahora, la diferencia entre las perspectivas -chicos con confianza y optimismo contra inseguros y que esperan fracasar- comienza a tomar forma en la primera infancia. "Así, vemos que los padres con demasiadas ganas de ayudar se arriesgan a incapacitar emocionalmente a sus hijos, pues les arrebatan el poder de actuar y hacer cosas por sí mismos. Este tipo de apoyo debe ofrecerse cuando ha sido solicitado y debe dirigirse a auxiliar al niño a utilizar sus propios recursos para solucionar un problema", comenta la experta.
En este sentido, se debe tener en cuenta que hay progenitores que desean que sus descendientes dependan de ellos para sentir que les siguen necesitando; otros temen que los chicos aprendan demasiado rápido porque entonces tendrían que permitirles cosas que podrían entrañar algún riesgo, y algunos no pueden ni siquiera pensar que sus hijos son más competentes que ellos mismos.

APOSTEMOS A LA EDUCACION CON VALORES

LA IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN INICIAL EN LA PRIMERA INFANCIA





CONSEJOS PARA QUE SUS HIJOS EXPLOTEN TODO SU POTENCIAL Y SEAN FELICES.
Incentivar el desarrollo
La primera infancia es la etapa más importante de la vida. Es la etapa en la que se hacen más conexiones cerebrales. Es la etapa en la que se potencian las capacidades de los niños, se apropian del lenguaje, entienden la cultura de su comunidad, descubren las posibilidades de su mente y su cuerpo, construyen su identidad y adquieren habilidades para convivir con otros.
Educación Inicial
Es un derecho que tienen los niños y las niñas desde que nacen hasta que cumplen seis años. Busca promover su desarrollo integral partiendo del reconocimiento de sus particularidades e intereses; del respeto por sus diferentes ritmos de desarrollo; de la importancia de explorar, jugar, acercarse a la literatura y crear, y del valor que tiene compartir y aprender de adultos que los respetan, los aman y los protegen.
Jugar
Jugando, los niños descubren las posibilidades de su cuerpo y del mundo. Jugando construyen una idea de cómo funciona su entorno. Jugando aprenden a expresarse y a compartir sus deseos y sentimientos. Jugando se fortalecen sus vínculos con las personas.
Acercarlos a la literatura
Cuando les leen, los niños aprenden a narrar, a manejar el tiempo y a organizar los acontecimientos. Cuando les narran historias, se apropian de las palabras y sus significados. Cuando se comparten con ellos cuentos, rondas y leyendas  aprenden sobre la vida, a nombrar emociones propias, a sentir empatía y a pensar críticamente. Cuando les permiten acercarse a los cuentos, conocen otros lugares y costumbres. 
Cantar, bailar, pintar, disfrazarse
A través del arte, los niños comparten sus ideas y emociones. A través del baile y el canto, se expresan. A través de los disfraces, exploran vivir en otros cuerpos y experimentan nuevas aventuras.
Explorar y preguntar
Explorando, los niños entienden el mundo y lo que significa ser parte de él. Explorando descubren cómo funcionan las cosas y qué pueden cambiar de su entorno. Explorando viven la alegría de sorprenderse. Explorando y preguntando se dan cuenta del interés de sus padres en ellos. Darles las mejores condiciones vitales
Para que los niños puedan desarrollar todo su potencial es recomendable:
• Que cuenten con sus padres o cuidadores para que los aconsejen, apoyen y guíen.
• Que tengan el nivel más alto posible de salud.
• Que reciban la nutrición adecuada.
• Que crezcan en ambientes favorables.
• Que su identidad se construya en un marco de diversidad.
• Que expresen sus sentimientos, ideas y opiniones cotidianamente y que estos sean tenidos en cuenta.
• Que crezcan en entornos en los que se protejan sus derechos y se tomen acciones en situaciones de riesgo.
Ofrecerles atención integral
Tanto en el hogar como en las instituciones de salud, en los entornos educativos y en los espacios públicos se les debe garantizar a los niños:
• El cuidado y la crianza
• La salud, la alimentación y la nutrición
• La educación inicial
• La recreación

• El ejercicio de la ciudadanía y la participación

Educación y cuidado en la primera infancia









El cuidado infantil de buena calidad puede tener una influencia positiva en el desarrollo del niño y en su actitud hacia la escuela, ya que ofrece valiosas experiencias educativas y sociales. El cuidado infantil de alta calidad tiene las siguientes características:

Tiene personal bien cualificado, bien pagado y estable, baja proporción de niños por adulto, y gestión eficiente.
Ofrece un programa que cubre todos los aspectos del desarrollo infantil (físico, motor, emocional, social, y desarrollo cognitivo y lingüístico.

Hay estudios que demuestran también que solo el cuidado de alta calidad puede garantizar el bienestar y el desarrollo apropiado de los niños pequeños. Un número cada vez mayor de madres trabajan, y la mayoría de los niños a partir de tres años participan en servicios de cuidado de niños pequeños de manera regular. Por esto, es esencial que los niños pequeños de todas las edades tengan acceso a cuidado infantil de alta calidad y a educación temprana.